El juego de la estatua | Scratch Jr
- Marcos
- 25 feb
- 2 Min. de lectura

Cuando le pregunté a mis pequeños alumnos si alguno de ellos conocía el legendario “juego de la estatua”, muchos de ellos quedaron confusos. Otros - en contraposición - levantaron enérgicamente la mano, ansiosos por responder a una pregunta que difícilmente esperaban errar. “A ver… Voy a elegir alguna de las manos levantadas para ver si están pensando en el mismo juego que yo…” solté. “¡Acá! - mirando a una estudiante - ¿Qué es, para vos, el juego de la estatua?”. Y así, contenta por haber sido elegida, mi alumnita me mencionó que “El juego de la estatua” era un juego en donde la gente tenía que bailar cuando sonaba una canción y quedarse quietos, como estatuas, cuando la música paraba. “El que se mueve cuando no hay canción, queda eliminado; y va a haber que poner la música muchas veces hasta que sólo quede una persona” agregó. ¡Lo conocen, gente! Gracias, papis, por transmitir estas cosas. En serio.
Así, una vez todos supimos de lo que se trataba el juego, los hice pararse en el medio del salón y procedí a abrir Scratch Jr en la pantalla principal. Apareció un hombrecito parado en medio de un parque - el cual les dije que era yo para hacer el chiste - junto a dos solcitos (uno azul y uno rosa) que actuaban como botones. “Ahora, cuando yo toque el botoncito azul, van a ver que Marcos empieza a cantar y bailar una música. Pero, si yo toco el botoncito rosa, la música termina y Marcos se queda quieto como estatua. Ustedes tienen que intentar hacer lo mismo. Si hay música, bailan; y, si no, nos quedamos quietos como estatua. ¿Estan listos?” les dije para luego comenzar el baile. No ganó nadie, pero nos divertimos todos.
Código + Demostración
Como podemos apreciar, se trata de un proyecto simple (más aún si le sacamos la parte del baile del personaje) que involucra eventos, “botones”, mensajes y bucles. Una excelente combinación que, además, posee el condimento de lo divertido: ¡Hay que grabarse cantando, o tarareando, una canción para luego bailarla! Además, puedo hacer un personaje que se parezca a mí, en un lugar que me guste, y de esta forma sentirme todavía más protagonista. ¿Y si, encima, el profe me dice que es un juego que voy a poder jugar con toda mi familia al mismo tiempo? “Yo voy a controlar la tablet y ellos van a bailar... ¡Qué divertido!”.
En sólo una hora cátedra, 40-50 minutos, todos pudimos programar y probar nuestros proyectos. Los peques quedaron fascinados y estoy seguro que más de uno después lo probó en casa con sus hermanitos. También, ya que estamos, les cuento que es un buen proyecto para llevar a una feria/muestra de Tecnología. ¡Que los chicos hagan jugar a los padres con un juego que ellos mismos programaron! Dudo que alguien ahí no conozca el juego de la estatua. Hasta podrían armar una mini pista de baile y conseguir un trofeo para el ganador/ra. ¡La idea es buena!
Éxitos a todos y cuentenme después cómo les fue. ¡Saludos!
~ Marcos.